martes, julio 04, 2006

LAS EVALUACIONES SOLO MUESTRAN UN ESPACIO


Estuve reunido con unos catedráticos de la Universidad Nacional del Santa y en una amena conversación me manifestaban una inquietud grande: Nos pasa algo que no encontramos respuestas con nuestros alumnos, es que existen alumnos que sabemos que ellos si saben y dominan el tema, exponen, conversan, discuten y dialogan sobre dicho tema con maestría y dominio. Y cuando están son Evaluados, sus notas son increíblemente desaprobatorias, es cuando decimos Que pasa por su mente de estoy muchachos, en verdad ellos merecen esa nota u otra oportunidad. Es cuando nos sentimos incapaces de resolver este gran dilema que nos limita como docentes.
Estamos evaluando en verdad el conocimiento que ellos tienen sobre la materia o solo un espacio o momento de su aprendizaje.
Esto tiene su explicación, en los programas mentales, que en alguna etapa de la vida escolar nos anclamos a estados emocionales limitantes, que nos bloquean la fluidez del pensamiento y los aprendizajes se hacen más cortos. Las capacidades mentales se atrofian y no podemos salir, cuando se puede descifrar esa estructura y desanclar esos estados para reprogramar nuevos estados entonces los resultados son increíblemente cambiados.
Aun no estoy convencido que los exámenes muestren en realidad su capacidad o puedan medir la cantidad de conocimiento que asimilo un cerebro, es en realidad una experiencia más sin importar sus consecuencias y las implicación que estas tengan.

lunes, julio 03, 2006

LA INOCENCIA DEL APRENDER


Un niño iniciando sus primeros pasos en el aprender, ingreso a la escuela y con mucha curiosidad por las cosas nuevas experimentabas en cada día que vive en ese nuevo mundo del aprender. Un día observo que varios de sus compañeros tenían maletines de colegiales, aunque el maletín en si nunca le llamo la atención, fue exactamente el broche que servia para abrir y cerrar esos maletines. Le causo curiosidad aquel sonido clik, para abrir y clik para cerrar, este niño fue atrapado por esa sensación de experimentar esa magia de abrir y cerrar de sus privilegiados compañeros, ya que sus padres no tenían dinero para comprar esos maletines y sus cuadernos los llevaba debajo de su brazo.
Hasta que un día no pudo más, y espero como un ladronzuelo a que todos sus compañeros salieran al recreo para quedarse solo y probar con sus manos ese clik de un maletín ajeno hasta que el momento llego. Con emoción tomo el maletín e hizo clik y nuevamente clik, Y en ese instante alguien entro y dijo: A ya te vi, tu estas buscando el maletín de María, le diré a la profesora. Y así fue, el compañero le dijo a su profesora y la profesora pregunto al niño con tono acusador ¿Qué haces allí?, el niño solo atino a responder, nada solo estaba mirando. Y su compañero siguió acusando, no profesora yo lo vi abriendo el maletín de Maria, y entonces el niño se puso nervioso y se puso mudo. La profesora dio un ejemplar castigo físico al niño y desde allí su curiosidad del niño se hizo Clik